
Creer en ello puede ser bueno y no tan bueno. Puede servir de consuelo cuando nos cuesta asimilar o dar explicación a un suceso. Pero también puede desposeernos por completo de toda voluntad, pues nos exime de responsabilidad.
Si todo sale a pedir de boca, entonces el empeño para conseguirlo habrá sido inútil porque lo que fuera tenía q pasar de todas formas, con o sin nuestra intervención.
Si todo sale a pedir de boca, entonces el empeño para conseguirlo habrá sido inútil porque lo que fuera tenía q pasar de todas formas, con o sin nuestra intervención.


Dos matices que añadir a lo expuesto.
ResponderEliminarResponsabilidad es también decir no, o basta, según en qué ocasiones. Decir no, en el momento adecuado, es tan importante (o quizás más) que decir sí cuando hay que decirlo.
Caso contrario parece quedar siempre una cierta sensación de culpabilidad por lo acontecido.
El destino lo labramos a cada momento. Para bien o para mal.
Hay un término taoista (wu-wei) que occidentalmente hemos convenido en llamar No-Hacer.
Pero no hay que quedarse en una especie de resignación, o de pasividad al actuar conforme a este principio.
Debe entenderse como "no hacer sin dejar de hacer".
Un poco complejo, pero al final es así.
Vivimos a cada segundo, y eso tiene sus consecuencias.
Un fuerte abrazo Sean.
Alquien dijo:
ResponderEliminarSiembra un pensamiento y cosecharás un acto;
Siembra un acto y cosecharás un hábito;
Siembra un hábito y cosecharás un carácter;
Siembra un carácter y cosecharas un destino.
No sé si es cierto al 100% pero, si no lo es totalmente, estoy seguro que al menos tiene una gran influencia.
Posiblemente el destino ni depende sólo de uno mismo, ni no depende de uno mismo. "Todo interactúa con todo en todos los puntos y en todas las circunstancias". Nuestro destino lo creamos todos (cada pequeña o gran parte del universo) en común. Tu destino tiene que ver con el mío, y con el de todos los seres animados e inamimados que en el universo somos...
En cualquier caso nuestro destino es ser lo que somos. Si queremos conocer nuestro destino, creo que lo mejor es que volvamos la mirada hacia dentro aquí, ahora.
Un saludo.
Hola Artea
ResponderEliminarComo bien expones la responsabilidad es saber tomar una decisión a tiempo y saber afrontar las consecuencias de dicha decisión.
El destino es algo que día a día vamos construyendo poco a poco, pero también es verdad que a veces se llega a un punto en el cual es más fácil "rendirse" y dejar que las cosas pasen. Aún así prefiero quedarme con la frase que has puesto y que me ha hecho reflexionar y ver las cosas de otra forma.
"No hacer sin dejar de hacer"
Un cordial abrazo
Hola Wuwei
Todo lo que nos rodea interviene e interactua con nosotros dando lugar a un destino, el mismo destino que ha hecho que se unan los nuestros por decirlo de alguna forma.
Cada persona tiene un caracter, una manera de llevar las cosas en la vida, de afrontar y enfrentar todo aquello que nos ocurre. Debido a eso pienso que en parte somos nosotros mismos los que hacemos que nuestro destino sea de una forma y no de otra.
Todo está más o menos relacionado, como ya he dicho antes, con la responsabilidad que configura nuestro caracter y por tanto, nuestro destino.
Recibe un fuerte abrazo y gracias por comentar en mi blog.
Un saludo
Mejor caminar siguiendo el rumbo que un@ cree correcto ( y ensuciarse y caerse y levantarse y...) a cruzarse de brazos pensando en el destino como una alfombra mágica que nos transportará sin esfuerzo alguno..
ResponderEliminarMe ha encantado tu blog.. :)
Un saludo