
El amor no correspondido puede llegar a ser muy duro.
A veces nos enamoramos de la persona equivocada y ese amor nos puede hacer daño. En ocasiones todo comienza como un "juego" en el que ambas partes se prometen no "engancharse" el uno del otro, pero poco a poco empieza a surgir un sentimiento nuevo y cada vez más fuerte en uno de ellos. Eso mismo es lo que me ha pasado a mí.
Lo nuestro empezó hace ya bastantes meses. Esa otra persona me dejó claro lo que había entre nosotros desde un principio, pero sin quererlo me fuí enamorando y descubrí sentimientos nuevos que hasta entonces no había sentido nunca.
De ese modo da lugar una historia que me ha marcado y la cual no puedo olvidar tan fácilmente.



Cuando el amor no es correspondido todo se convierte en un derroche tremendo de energía, tras momentos de euforia aparecen otros de derrota y finalmente la balanza suele estar más cargada de sufrimiento.
ResponderEliminarLo que está claro es que siempre debemos encontrar el lado positivo de cualquier experiencia por mucho que nos marque, entre otras cosas, no deja de ser enriquecedor y maravilloso la capacidad de amar así a otra persona.
Un fuerte abrazo, mucho ánimo y gracias por animarme con tu comentario.
Como bien has dicho querido Enrique la balanza está más cargada de sufrimiento y no hay día que no piense en ello.
ResponderEliminarHay una cosa positiva en todo esto y es que gracias a esa persona he descubierto que soy capaz de amar y dar todo lo que soy, pero todos estos sentimientos que están dentro de mí me los tengo que guardar porque la relación no puede ser :(
Te agradezco mucho tu comentario y anímate por favor.
Un fuerte abrazo Enrique
El sufrimiento que causa un amor no correspondido es equivalente a la intensidad con que uno puede amar al ser querido.
ResponderEliminarY si bien eso causa un gran dolor en esa etapa en que no se recibe aquello que se da... la vida se ocupa de devolver las cosas a su sitio.
Otra cosa distinta es que lo haga en los plazos en que a nosotros nos gustaría.
Ya sea porque la pena acabe ahogada en llanto, o porque el brote de un nuevo amor germine en un terreno que parecía baldío, o simplemente porque el paso del tiempo atenúe y redondee las aristas de las flechas con que un día Cupido atravesó nuestro corazón... todo acabará ocupando su sitio.
Está claro que hoy, atenazados por el dolor, tus oídos no alcanzarán a escuchar el trasfondo de esto que te escribo.
Pero eres joven Sean; todavía muy joven.
Y la juventud no entiende de tiempos más allá del corto plazo.
Pero cuando alguna de estas circunstancias que te apunté anteriormente, finalmente hagan que la vida ponga las cosas en su sitio... volverás a recordar estas palabras... y seguramente al nombre de Artea alcanzará a tocar tu memoria.
Nunca cierres las puertas al amor, ni alces muros o construyas corazas para defenderte de sus zarpazos.
Las heridas, con los cuidados necesarios, sanan y cicatrizan. Si acallas ese dolor por la fuerza tu capacidad de amar será mermada.
Y eso, no hay medicina alguna que lo cure.
Un abrazote, Sean.
No se puede querer a nadie que no te quiera. No sufras, por favor.
ResponderEliminarHola Artea
ResponderEliminarAhora mismo la intensidad del amor que siento es bastante fuerte y, por lo tanto, el sufrimiento es mayor.
Tienes toda la razón en tus palabras y el sufrimiento es equivalente a la intensidad con la que se ama al ser querido.
Sinceramente pienso que hay una parte de mí que está deseando amar y dar mi corazón. No tengo ningún problema en reconocerlo, estoy deseando compartir una vida y dar todo lo que soy a la persona que amo pero, visto los desengaños que he tenido, a veces me cierro. Quizás es porque ahora tengo la cabeza pensando en esa persona con la que me gustaría tener algo, o quizás es porque no me siento bien por como soy .. pero la cuestión es que me da miedo el amor y sin querer construyo una coraza para que no me hagan daño.
Espero que poco a poco las cosas cambien y pueda ir olvidando todo esto .. pero de momento, no hay día que no pueda pensar, no hay cosa que no me haga recordar ..
Un abrazo bien fuerte Artea
Saludos y gracias por tu comentario, muchas gracias
Hola Marga, gracias por tu comentario.
ResponderEliminarA veces el corazón es asi y hace de las suyas. No quieres enamorarte de alguien que sabes que no siente nada por ti, pero no podemos elegir de quien nos enamoramos.
Un besazo y saludos
Cuánta razón tienes, Sean. No hay nada más duro que un amor no correspondido, pero todo acaba por pasar... con el tiempo.
ResponderEliminarDe todos modos, nadie mejor que tú para saber hasta dónde llega la huella que dejó esa persona...
Abrazos.